jueves, mayo 17, 2007

Una Semana Sin Celular

Pues, unos manes en España decidieron hacer el ejercicio de convencer a un grupo de personas que no se conocen, no trabajan juntos, ni se han topado ni nada, mejor dicho, ni sabían que existían, para dejar de usar su teléfono celular por siete días.

Me pongo en el lugar de esos participantes, y creo que podría vivir sin celular durante ese tiempo, pero no es fácil.

Algunos dirán que soy uno de los que mantienen el capitalismo, ó que lo hago por estar a la moda, ó que me gusta tener dizque lo último en electrónica (gadgets), pero el cuento es que ya estoy acostumbrado a mantenerme comunicado con el celular.

Vamos a ver entonces qué ocurrió con el ejercicio:


Al final, la prueba fue de resistencia y, para más de uno, de franca ansiedad.
De los siete participantes, dos tiraron la toalla antes de tiempo, porque, como admitió uno de ellos: "no podemos vivir sin el celular, así como no podemos vivir sin la electricidad".


"Experimenté la paciencia perdida" Cecibel Romero, 36 años, periodista, no tocó su celular en toda la semana y dijo que el experimento logró abstraerla de la "cultura de la velocidad".


"No pude más" Omar Díaz, 24 años, estudiante, mantuvo su celular apagado pese a la muerte de su abuelo. Pero una beca de estudios lo hizo encenderlo dos días antes del plazo fijado.

"Me facilita las cosas más de lo que pensaba" Patricia Anariva, 25 años, reportera, llegó tarde a una grabación y se perdió de ver a una amiga. Al final, también encendió el móvil antes de tiempo.

"Siento que me hace falta algo" Para Víctor Bocardo, 49 años, conductor, fue una prueba de resistencia y en alguna ocasión se la pasó buscando una teléfono público que funcionara.

"Es una necesidad creada" Helena Maso, 36 años, diseñadora gráfica, dejó su móvil apagado por siete días sin avisarle a nadie. Cuando su hijo llegó un poco más tarde de lo normal, recurrió en el apuro al celular de su madre.

"No soy muy adicta" Judith Kusevitzky, abogada de 45 años, siempre tuvo al alcance el móvil, "por las dudas". Concluyó que sólo lo necesita para emergencias o para sacar fotos.
"Mi hijo se ríe de mí"

Patricia Martínez, madre de familia, entregó el celular a su hijo mayor, Hernán, quien "por nada del mundo" se lo cedió durante los siete días.


Y usted: podría vivir por siete días sin su celular?

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